Se ruega puntualidad
Descripción:
¿Cuneiforme?
La palabra, forjada en el siglo XVIII, a partir del latín cuneus, designa un tipo de escritura compuesta por cuñas en forma de clavo inscritas en una superficie blanda que, juntas, componen distintos signos.
Se trata de uno de los primeros sistemas de escritura del mundo, aparecido en la segunda mitad del cuatro milenio (entre el 3500 y el 3200 aC). Quizá fuera un poco anterior a los jeroglíficos egipcios, con los que al parecer no tenia relación, pese a que, originariamente, la escritura cuneiforme, compuesta a partir de dibujos muy esquemáticos en los que el parecido se ha perdido, era una escritura que comprendía numerosos signos que reproducían los rasgos más característicos de las cosas y los seres nombrados, aunque también se incorporaron signos silábicos con los que se transcribían sonidos sin relación con la apariencia de lo descrito.
La escritura cuneiforme, vigente hasta el siglo I dC en el próximo oriente antiguo, se utilizó tanto para la lengua sumeria, que dejó de ser una lengua viva, hablada en el sur de Iraq, hacia el 2000 aC. pero siguió como lengua de cultura y diplomática, como para el acadio y sus variantes babilónica y asiría: una lengua semita, muy distinta del sumerio, emparentada con el árabe y el hebreo.
Esta escritura se practicaba sobre tablillas de arcilla húmeda (la materia más común en Mesopotamia) -aunque también se grababa en soportes rígidos como la piedra-, que podían cocerse posteriormente.
Los letrados estaban bajo la protección de la diosa Nisaba, que también velaba sobre la escritura en los campos: los surcos en la tierras cultivadas:
Fue utilizada para documentos, transacciones comerciales, así como para la composición de himnos y la redacción o fijación por escrito de mitos y leyendas, entre los que destaca el Poema de Gilgamesh, una de las cumbres de la literatura mundial, escrita en Babilonia a principios del segundo milenio.
Conocer los fundamentos de dicha escritura abre las puertas a una literatura que aún hoy nos habla, así como a una visión del mundo de la que somos deudores y que enriquece nuestra propia percepción, comprensión y aceptación de lo que somos y hacemos hoy.
Una escritura cuyas reglas y cuya composición dieron lugar a poemas hipnóticos que lograron que las atrocidades que emperadores neo-asirios como Asurbanipal cometían adquirieran una perturbadora belleza.
Taller impartido por Marc Flores.
Marc Flores es doctor en Estudios del Próximo Oriente Antiguo por la Johns Hopkins University e investigador en Asiriología en el Seminar für Altorientalistik de la Friedrich-Schiller-Universität Jena. Su investigación se centra en la literatura mesopotámica, especialmente en la literatura sumeria del período paleobabilónico, y combina aproximaciones filológicas, lingüísticas y literarias. También estudia la historia cultural y religiosa de la antigua Mesopotamia, con especial atención a las concepciones de persona y divinidad, el uso de los mitos en contextos didácticos y la recepción de los textos a lo largo del tiempo. Actualmente prepara su primer libro, dedicado a la tradición literaria de Gilgamesh y Huwawa, que incluye nuevas ediciones de las dos versiones del texto y el primer estudio literario sistemático de uno de los mitos sumerios que fue incorporado al famoso Poema de Gilgamesh acadio.
Formado en Historia en la Universitat de Barcelona, en Lingüística Teórica y Aplicada en la Universitat Pompeu Fabra y en Asiriología en la University of Cambridge, donde obtuvo un MPhil como becario de la Fundación “la Caixa”, ha desarrollado su trayectoria académica entre Europa y Estados Unidos. Como becario del DAAD en la Georg-August-Universität Göttingen, se integró en el grupo de investigación DFG Mythos-Forschungsgruppe 2064 STRATA. Ha presentado comunicaciones en congresos como la Rencontre Assyriologique Internationale y la American Oriental Society, y ha impartido cursos y conferencias en Johns Hopkins, Harvard, Jena y la Universitat Autònoma de Barcelona. Su investigación filológica también le ha llevado a examinar y comparar directamente tablillas cuneiformes originales en importantes colecciones de Europa y Estados Unidos, entre ellas las del British Museum, el Penn Museum, la Yale Babylonian Collection, el Ashmolean Museum, la Hilprecht-Sammlung y el Museo Arqueológico de Estambul.





